"Cuando en la noche te envuelven
las alas de tul del sueño
y tus tendidas pestañas
semejan arcos de ébano,
por escuchar los latidos de tu corazón inquieto
y reclinar tu dormida cabeza sobre mi pecho,
diera alma mía cuanto poseo
la luz, el aire y el pensamiento.
Cuando se clavan tus ojos
en un invisible objeto
y tus labios iluminan
de una sonrisa el reflejo,
por leer sobre tu frente
el callado pensamiento
que pasa como la nube
del mar sobre el ancho espejo,
diera alma mía cuanto deseo
la fama, el oro, la gloria, el genio
Cuando enmudece tu lengua
y se apresura tu aliento
y tus mejillas se encienden
y entornas tus ojos negros,
por ver entre tus pestañas
brillar con húmedo fuego
la ardiente chispa que brota
del volcán de los deseos
diera alma mía por cuanto espero
la fe, el espíritu, la tierra, el cielo."
(Bécquer)

TERESA santomil gonzalez
26 ene 2010 | 01:09 AM
MUY BONITO POEMA
BESOS
Cristina Rodriguez
26 ene 2010 | 01:52 AM
Gracias Teresa, para mi Becquer es indescriptible, es poesia pura.
un saludo