En el instituto donde estoy estudiando un ciclo superior se celebra el viernes el día de la Paz. Nos han propuesto escribir algo relacionado con el tema para después interpretarlo en lengua de signos. Me ha parecido buena idea. También tenemos la posibilidad de interpretar algo que ya han escrito algunos niño de secundaria... pero estaría mejor que lo escribiéramos entre nosotras.
A mi izquierda saltó una voz: "Cris hazlo tú, que sabes escribir". Discrepo, yo no sé escribir, yo sé pensar o me gusta sentir.
Dije que no, que no se me apetecía escribir. Las palabras no salen a la fuerza, las palabras son sentimientos y para escribir tienes que sentir.
Y ahora pienso, un día después de la propuesta de escribir el texto.¿ Cómo voy a escribir sobre la Paz? Yo no sé que es la paz. No puedo describirla porque nunca la he vivido. O si? ¿La paz existe?. A diario nos bombardean con noticias sobre guerras, violencia juvenil, asesinatos, maltratos... es lógico que ansíes la Paz. Es que ya está bien.
Pero yo he visto la Paz, la he visto cuando una madre le ha dado el pecho a su hijo en el parque, la he visto frente al mar, la he visto en un lago con pocos colores, la he visto en los ojos de alguien, la vi en los brazos del ser amado, la vi en abrazos de familiares que por desgracia ahora no están. La he visto en la poesía, la he visto en una flor, la he visto en la lluvia... La Paz existe. Claro que existe. Pero no nos damos cuenta. Estamos más preocupados por cumplir nuestros intereses que de dedicarle un poquito de tiempo a disfrutarla. ¿Y de donde viene eso? De que no tenemos paz interior. La Paz nace en nosotros y se fortalece para con los demás. La Paz existe, sólo hay que aceptarla. Invitarla a pasar.
Si todos los que matan, los que delinquen, los que destrozan vidas (no solo matando), pudieran o supieran disfrutar del sonido de un arrollo, podéis creerme... llegaría la Paz Mundial. Pero claro, está en nosotros. La paz no es una bandera, la paz no es una estatuilla, ni siquiera un líder... la paz somos nosotros con nuestros sentimientos. Y recurro a la Biblia, aunque sólo sea por hoy: "el que esté libre de pecado que tire la primera piedra". Y es que sabiendo donde está, muchas veces ni yo misma me encuentro en paz.

Escribe un comentario